Frente a mis adentros hay sombras y cosas que uno no quiere ver, son los miedos mas cercanos los que ignoramos en el transporte de un sueño en el tranvia mental. Un libro se abre ala imaginacion y nos muetra el trafico de nuestras ideas, presurosas son como automoviles por llegar pronto a su destino.pero aveces el conductor no tiene la idea de como llegar al lugar y se pierde tratando de hallar su propio camino. Acaso esa es la libertad?
El transcurrir de nuestras horas no sabiendo el camino correcto. ¡ahi se escurre la felicidad.. !
¿Y que es la felicidad si la vidad una terrible forma de sufrimiento?
es tiempo de emigrar a los caminos remotos, explorar aquella laguna y dejar de removerla y mirar en nuestros adentros la quietud de una idea.
El descubrimiento de la verdad, en pos de saber que la maldad e ignorancia seran combatidas con las armas de sabiduria.
V. Hugo CC.
Saturday, March 24, 2007
Wednesday, March 07, 2007
"Mi Pueblo"
(Pensamiento sobre el pueblo, al que llevamos en las entrañas)
Los ojos de mi pueblo revolotean en mariposas de mayo, dichosos de ser contado, como libro de encantos, todo armoniza, pagina a pagina se despierta en la mañana con el sol y el campesino ,aquella mestiza, mujer que se levanta temprano estrecha su rostro con un poco de agua caliente, y con cierta masedumbre nutre al marido con unas ricas tortillas echadas al comal, un café quemado de maíz, es el sustituto perfecto cuando no hay cafe .
El hombre se hace hombre de forma al transcurrir las necesidades basicas, espejándose un pequeño que al tiene que ir ala escuela alas siete, el no pudo lo sabe pero quiere que su hijo se algo mejor que el.
entonces susurra un día más Dios mio.
La mujer va al molino con una palangana llena de maíz nuevo todos los días, los antepasados mayas le dicen que ellos están hechos de maíz, y como árbol de flanboyan, son los brazos de sombra al que el hombre de maiz desncaza, asi renace su espíritu.
Llega la tarde noche, como regalo divino esas horas en las sacrificio enrojecido con sangre de nuestro ancestros, esas son : las más reconfortantes, el señor rural decide sentarse en su escarpa, con un saga, esa playera sin mangas ala que se le ve fresca con una chancletas para descansar los pies, los mismos que los caminos sinuosos llenos de espinas ya ha podido doblegar.
Los niños van a comprar en aquella tiendita, el rico pan francés y su refresco de cola para la cena. La mama ya se levanta al terminar la novela de la tarde, esa que no se pierde y le avisa preparar la cena.
Todo es sorprendente aquí a todos saben de todo y los “sobre nombres” abundan aquí el nombre, no es mas que un protocolo, los que saludan con un gesto amable lo hacen con el apodo en que muchas veces te bautizan en casa, y siempre te enteras de las cosas mas comunes ala que uno aveces no le interesa conocer, pero ese es mi pueblo, un lugar de costumbres cotidianas alas que aquí no les interesa cambiar.
Tal vez por eso regreso una y otra ves, en pos de la sed de tus caminos, para redescubrir de donde soy, los mas fundamentales, en el sentirme igual al que camina vagabundo nocturno.
Víctor Hugo CC.
Los ojos de mi pueblo revolotean en mariposas de mayo, dichosos de ser contado, como libro de encantos, todo armoniza, pagina a pagina se despierta en la mañana con el sol y el campesino ,aquella mestiza, mujer que se levanta temprano estrecha su rostro con un poco de agua caliente, y con cierta masedumbre nutre al marido con unas ricas tortillas echadas al comal, un café quemado de maíz, es el sustituto perfecto cuando no hay cafe .
El hombre se hace hombre de forma al transcurrir las necesidades basicas, espejándose un pequeño que al tiene que ir ala escuela alas siete, el no pudo lo sabe pero quiere que su hijo se algo mejor que el.
entonces susurra un día más Dios mio.
La mujer va al molino con una palangana llena de maíz nuevo todos los días, los antepasados mayas le dicen que ellos están hechos de maíz, y como árbol de flanboyan, son los brazos de sombra al que el hombre de maiz desncaza, asi renace su espíritu.
Llega la tarde noche, como regalo divino esas horas en las sacrificio enrojecido con sangre de nuestro ancestros, esas son : las más reconfortantes, el señor rural decide sentarse en su escarpa, con un saga, esa playera sin mangas ala que se le ve fresca con una chancletas para descansar los pies, los mismos que los caminos sinuosos llenos de espinas ya ha podido doblegar.
Los niños van a comprar en aquella tiendita, el rico pan francés y su refresco de cola para la cena. La mama ya se levanta al terminar la novela de la tarde, esa que no se pierde y le avisa preparar la cena.
Todo es sorprendente aquí a todos saben de todo y los “sobre nombres” abundan aquí el nombre, no es mas que un protocolo, los que saludan con un gesto amable lo hacen con el apodo en que muchas veces te bautizan en casa, y siempre te enteras de las cosas mas comunes ala que uno aveces no le interesa conocer, pero ese es mi pueblo, un lugar de costumbres cotidianas alas que aquí no les interesa cambiar.
Tal vez por eso regreso una y otra ves, en pos de la sed de tus caminos, para redescubrir de donde soy, los mas fundamentales, en el sentirme igual al que camina vagabundo nocturno.
Víctor Hugo CC.
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