( Dedicado a D.)
Llename de tu verdad a esta pobre alma ensombrecida, de lo que sabe y no desea saberse, Se el vino nuevo para que en mis entrañas no enfermen de tu ausencia.
Acaricia mi espíritu con la exactitud mas añorada,rebosa el torrente de agua viva para que mi ser no recorra en su desierto.
En esta humanidad solo vaga una sabiduria equivoca tal vez,errada por los vicios
que a diario me acongojan.
Sorprende me como todos los días con el milagro de tenerme vivo.
Dejame creer en la esperanza de un mundo nuevo, en una virtud no corrompida.
Se candil de mis pasos,el aceite interminable al camino de la verdad.
Hugo CC.