(cuento de una metáfora)
Existe un niño perdido, desolado y sin futuro, en lo que llamo vida, el cual se encuentra en una ciudad de luces, semáforos y trausentes, que recorren matutina mente la ciudad con la prisa de ganarse el pan de cada día, es un niño olvidado, es el heredero de una riqueza que no comprende , ¿a donde va?. Solo el destino, y sus pasos en el asfalto lo dirían, corre libre mente bajo el sol de medio día, en las noches frías estrecha este mundo, así se acuesta entre los pilares de la vergüenza, con los las noticias mas sangrientas del día.
Pide la caridad del humano, por que el hambre, es la realidad mas cruel, que existe;
pero como casi suele suceder es rechazado por la gente, que solo busca lo mas egoísta del ser humano , en su felicidad mas aparente.
Este niño es diferente a otros, el no se deja sobornar por la droga ni los engaños demagogos de un país . Perdido vagando por este mundo, encuentra a una persona magnifica, esa persona no tiene nombre, ni existe tiempo en el, es un reparador de sueños, es tan antiguo como sus cabellos, los ojos reflejan mil y un batallas, este personaje parece que lo sabe todo, sus intenciones son las mas oportunas, sinceras,el no adopta a nadie, si no quiere solo enderezar sus caminos, llevarlo a donde la fortuna y su herencia lo esperan.
Los dos se encaminan a recorrer el mundo con todo lo que implica, en su caminar suelen encontrase ala corrupción, la intransigencia del poder, y el desprecio de una vanidad que se viste de revistas, televisión y toda su moda.
Ve la crueldad mas estúpida en el racismo, en muertes de mujeres que según, son el misterio que las envuelve en las fronteras del norte, mira la miseria con el desprecio de de toda injusticia.
Le presentan a la guerra, señora con carácter bélico que la caracteriza , a lo que sus amos son apellidados capitalismo y falsa democracia.
Le tratan de presentar a Dios de una manera, que la burocracia no se lo permite, antes de eso tiene que pasar por una serie de personajes ya muertos e inmortalizados como mártires de la humanidad.
Por ultimo pasar por la madre de Dios, la cual es la misma aquí o en china nada mas su ropa y sus apellidos cambian eso lo confunden, el pensaba que Dios es tan grande, que nunca pensó que fuera engendrado como el , sino que su existencia fuera el alfa y omega el ser omnipresente.
En fin se decepciono de todo, de lo que pensó que era lo mas real, era de reversa, pero ese viaje no fue en vano, existe en el ya una verdad tatuada con el paso del tiempo.
V. Hugo CC.